Una vez me anime a visitar un santuario y ahi me quede en corrientes capital. Llego con tanta cargas negativas que al verme ella , Mary la dueña del santuario, me abrazo tan fuerte , que pude aliviar mis penas y dolores , me quedé maravillada, con ese ser tan dulce y angelical. Al el santuario tan impecable, se me fue el miedo que le tenía a San la Muerte, me sentí otra , se me erizada toda la piel y no paraba de llorar . Me preguntaba por que perdí tanto tiempo en buscar esta paz y tranquilidad, que me dieron estos dos seres de luz . Mary Silvero y el espiritu más bueno y poderoso San la Muerte . El me libero , me a cobijo y me enseñó a ser libre y tener mucha seguridad. Gracias mi santito milagroso protector y amigo de los necesitados
25/04/2026 23:05
Una visita que cambió mi vida
Una vez me animé, con el alma en la mano,
a buscar un camino en Corrientes, mi canto,
llegué con la carga de penas y heridas,
con miedo en el pecho, sin fe y sin salida.
Y ahí estaba ella, con luz en la mirada,
Mary Silvero, tan dulce y tan clara,
me abrazó tan fuerte, como abriga el río,
y en ese instante, ya no estuve vacío.
ESTRIBILLO
Ay, santito mío, San La Muerte amado,
protector del pobre, del triste y cansado,
me quitaste el miedo, me diste calor,
me enseñaste el rumbo del alma y del amor.
Ay, Mary querida, guardiana de fe,
en tu santuario mi vida encontré,
Corrientes bendita, testigo de paz,
lo que tanto buscaba hoy vive en mí ya.
El santuario brillaba, limpio como el cielo,
y en cada rincón se sentía consuelo,
se me erizó el cuerpo, lloré sin parar,
como si el alma volviera a nacer y a cantar.
Yo que le tenía miedo a ese santo,
hoy lo llevo dentro, lo nombro y lo canto,
¿por qué tanto tiempo sin saber entender
que la paz del alma estaba en creer?
Dos seres de luz me cambiaron la vida,
Mary y el santo que nunca me olvida,
me dio su cobijo, me hizo fuerte al andar,
me enseñó a ser libre y volver a confiar.
ESTRIBILLO
Ay, santito mío, San La Muerte amado,
protector del pobre, del triste y cansado,
me quitaste el miedo, me diste calor,
me enseñaste el rumbo del alma y del amor.
Ay, Mary querida, guardiana de fe,
en tu santuario mi vida encontré,
Corrientes bendita, testigo de paz,
lo que tanto buscaba hoy vive en mí ya.
Gracias santito, milagroso y fiel,
amigo del alma, refugio y sostén,
hoy llevo tu nombre con devoción,
y en cada latido te canta mi voz.
26/04/2026 09:17