Te amo, hija, y lo digo sin medida,
en cada paso tuyo late mi vida.
Compartimos el sudor y el temblor,
un año duro… y sin embargo, amor.
Caímos, sí, pero supimos volver,
como el ave fénix aprendimos a arder.
De las cenizas hiciste tu luz,
y yo orgullosa te miré crecer.
A vivir el momento, a no bajar los brazos,
a perseguir los sueños aunque duelan los pasos.
Nuevos desafíos, caminos sin mapa,
pero el corazón sabe cuando no se escapa.
Hay que luchar para ganar cada cosa,
nada es pequeño cuando el alma se asoma.
Y si alguna vez la noche te alcanza,
yo voy a estar, sosteniéndote el alma.
Hay que soltar, hay que vivir,
dejar que el miedo se canse de existir.
Enamorarte del mundo, de vos, del querer,
de lo que vibra cuando te animás a ser.
Mis deseos son todos para vos,
no solo este año, son de siempre, mi sol.
Que te encuentre la risa, que te abrace la fe,
que no olvides jamás lo que sos y lo que podés.
Sos el amor de mi vida, Florencia,
mi orgullo, mi fuerza, mi eterna presencia.
Si el mundo tiembla o se vuelve herida,
acá estoy para vos… y mi amor te cuida.
Para siempre.
29/01/2026 14:09